Consumidores secundarios

Seres vivos carnívoros que adquieren su energía al alimentarse de herbívoros.

¿Qué son los consumidores secundarios?

Los consumidores secundarios son seres vivos carnívoros que, dentro de la cadena trófica, adquieren su materia y energía al alimentarse de consumidores primarios, es decir, de organismos herbívoros.

Estos organismos, junto con los consumidores terciarios y cuaternarios, se consideran depredadores, ya que consumen organismos (presas) que aún están vivos cuando los atacan por primera vez. De esta manera, quedan excluidos los carroñeros que se alimentan de organismos muertos.

Dentro de este nivel trófico se incluyen pequeños carnívoros y grandes depredadores, según el tipo de ecosistema y la cadena trófica que se evalúe. Por ejemplo, una serpiente que caza pequeños roedores granívoros es un pequeño carnívoro que, a su vez, suele ser alimento para los consumidores terciarios.

En cambio, los grandes depredadores no suelen ser presas de otros carnívoros, sino que se consideran depredadores tope, tal como el león de la sabana africana.

Fotografía de un sapo

Los sapos se consideran consumidores secundarios, ya que se alimentan de pequeños insectos.

Clasificación de los consumidores secundarios

Según la forma en la que se alimentan, los consumidores secundarios se clasifican en:

  • Depredadores verdaderos: estos matan a sus presas de manera casi inmediata luego de atacarlas, y pueden consumirlas por completo o alimentarse solo de una parte. Un ejemplo son las águilas que cazan varias especies de herbívoros pequeños.
  • Ramoneadores: estos consumen tan solo una parte de sus presas sin matarlas en el momento, aunque pueden debilitarlas. Esto hace que, a lo largo de su vida, se alimenten de muchas presas. Un ejemplo son los diferentes insectos voladores (como las moscas y los mosquitos) que pican a las vacas y otros herbívoros. Este término también se utiliza para organismos herbívoros.
  • Parásitos: de manera semejante a los ramoneadores, los parásitos consumen solo una parte de su presa. Sin embargo, a diferencia de los otros consumidores, se concentran en uno o pocos individuos presa, ya que los consumen lentamente. Un ejemplo son los parásitos que viven en el intestino de los caballos.

Importancia de los consumidores secundarios

Los consumidores secundarios realizan un rol biológico sobre las poblaciones de herbívoros. Al predarlas, evitan que se generen superpoblaciones que agoten los recursos. Por lo tanto, los consumidores secundarios también controlan las poblaciones de organismos productores indirectamente.

Por ejemplo, algunas aves son consumidoras de insectos que son plaga para los cultivos.

El rol que desempeñan los consumidores secundarios es importante ya que mantiene cierto equilibrio en los ecosistemas y asegura, de algún modo, que todos los niveles tróficos tengan acceso a materia y energía.

Ejemplos de consumidores secundarios

Dentro de los consumidores secundarios se incluyen organismos muy diversos. A continuación se exponen algunos ejemplos:

  • Protozoos e insectos que son parásitos de animales. Por ejemplo, las amebas y algunas lombrices.
  • Pequeños animales que comen parásitos de plantas. Por ejemplo, mariquitas que se alimentan de pulgones.
  • Moluscos que predan pequeños peces planctívoros y bivalvos. Por ejemplo, calamares.
  • Anfibios que cazan insectos voladores. Por ejemplo, sapos.
  • Reptiles que predan herbívoros. Por ejemplo, yacarés que cazan venados.
  • Aves que filtran y se alimentan de zooplancton. Por ejemplo, los flamencos.
  • Aves rapaces que cazan maras y liebres. Por ejemplo, las águilas.
  • Felinos que predan grandes herbívoros como ovejas, cabras o cebras. Por ejemplo, pumas y leones.
  • Grandes mamíferos que se alimentan de pequeños herbívoros por filtración. Por ejemplo, las ballenas que ingieren kril.
Citar contenido:
Consumidores secundarios (2020). Recuperado de Enciclopedia de Biología (https://enciclopediadebiologia.com/consumidores-secundarios/).